Trabajo en equipo
  • Para definir la palabra grupo me permito ir a la etimología de la palabra. La misma tiene sus orígenes en el italiano “groppo”, o “gruppo" que significa “nudo”. Solo tiempo después se empezó a utilizar para hacer alusión a conjunto o reunión. Algunos lingüistas sugieren que “groppo” proviene de la voz germana occidental “kruppa” que significa masa redondeada.

  • En este “nudo”, sus miembros, se enfocan en lo individual; no se espera de ellos que opinen; la visión y los planes de la organización que los aúna, se produce sin la contribución de sus hombres; los conocimientos adquiridos se manejan sigilosamente, ya que la información adicional otorga un poder adicional; el liderazgo es titularizado, prevaleciendo la jerarquía; las decisiones de sus lideres, son pocas veces discutidas, solo se adoptan y cumplen; las relaciones con los líderes son individuales ya que se esperan los reconocimientos del mismo para poder crecer; en general se mantiene una agenda oculta de enemistades entre miembros cuando las luchas por el liderazgo aparecen; Solo el líder realiza las evaluaciones; y finalmente, la mas crítica de las características de los grupos, es que sus miembros hablan mas de lo que escuchan, se impone el que mas fuerte grita y quien lo hace obtiene su lugar para liderar.

  • Esta forma de accionar se la podemos adjudicar a cada conjunto de personas que interactúa en nuestra sociedad. Esto lo vemos en nuestros trabajos, en la escuela, en el club de barrio, y en cada lugar donde se encuentren mas de dos argentinos reunidos, desde ya, con excepciones que hacen que la regla se confirme.

  • Pero no todo tiene que ser eterno, y los rumbos se pueden torcer con trabajo, esfuerzo, y sabiduría. Todo grupo puede transformarse en equipo cuando entienden que tienen un fin común o cuando encuentran uno.

  • Para definir equipo volvamos a la etimología de la palabra. La misma deriva del francés “equiper”, y ésta del vocablo escandinavo “skipa” que tiene su origen en la palabra “skip” que significa “barco”. Poco después se empezó a utilizar para hablar de “equipar un barco” y mas tarde se usó para mencionar a todos los pertrechos necesarios para realizar un viaje.

  • Con esta muy escueta historia de la palabra, podemos definir equipo como el conjunto de personas que se “embarcan” unidas en una tarea que obviamente tienen un mismo puerto de desembarque.

  • En un equipo la realización de la tarea está mas allá de los logros individuales, pero, como consecuencia de un trabajo bien hecho se obtiene invariablemente un aumento significativo de las cuotas singulares de los integrantes que la componen. Al hablar de equipo, necesariamente tengo que cambiar la palabra “miembro” por la de “integrante”, ya que la participación de cada persona es indispensable para el logro colectivo.

    Los integrantes de un equipo deben estar comprometidos y deben tener un sentido de pertenencia bien marcado. El reconocimiento de la interdependencia anula definitivamente cualquier intento de sobresalir, ya que la colaboración y el alineamiento son fundamentales para llegar a puerto. Las comunicaciones son abiertas y francas, escuchar, es sumamente importante para la construcción del camino. Los integrantes deben trabajar antes que nada en la formación de una visión compartida y para eso es necesaria la tolerancia hacia las diferencias. Aunar criterios es una de las principales tareas de los líderes en los equipos, para lograr consensos. Las decisiones en los equipos nacen de los hombres que la componen y los líderes deben asegurar la equidad en la participación. Las decisiones tomadas por los líderes, son criticadas por el resto de los integrantes, con el fin de construir y mejorar. El liderazgo es transformativo y circunstancial y las críticas son hacia las ideas, nunca hacia las personas, y se reconoce que el conflicto de ideas engendra progresos al conjunto de hombres.
    Aquí nace nuestro sueño. En una sociedad donde todos trabajemos en equipo, embarcados en un fin común, que no es otro mas que el bienestar de todos los seres que habitan este planeta.

    Tenemos que saber que no son los líderes grupales los que hacen milagros, como tantas veces esperamos; son las sociedades en conjunto las que producen las transformaciones positivas, con cada uno de sus integrantes comprometidos.

    Es vital para esto que todos entendamos que cada tarea que realizamos tiene primordialmente un fin social. Desde el lustrabotas de la cuadra o el quiosquero de la esquina, hasta el presidente de la nación. Todos tenemos que trabajar para los demás y a cambio obtendremos el bienestar necesario que nos hará dignos. Todos podemos hacer algo en este plano, desde nuestro pequeño o gran lugar que ocupamos en la sociedad.

    Cada quien debe comprometerse a que en cada lugar donde trabaje, en cada área donde me desenvuelva, en cada rincón donde se solicite su parte, se INTEGRE para, en principio, trabajar en EQUIPO, y desde ese equipo, ser parte de ese gran barco que se llama VIDA.

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