Maestro Gurú Sensei
  • Hoy en día es muy común agrupar disciplinas y utilizar ciertos tips tales como ¨todos los caminos conducen a lo mismo¨, ¨en esencia todos los caminos son iguales¨, ¨el objetivo de todos los senderos es llegar a lo mismo¨. Estas frases las hemos escuchado bastante y tenemos en la sociedad muchos exponentes que se dedican a realizar este tipo de mezclas de disciplinas.

    Me voy a permitir disentir con este concepto, ya que no considero que sea todo lo mismo y hay distancias enormes de filosofías, criterios e incluso de objetivos en las diferentes disciplinas, incluso en las diferentes ramas de una misma.

    Se suele incluir, por ejemplo al reiki dentro de una disciplina oriental, que tiende muchas veces a asociarse con el Yoga o a veces con el Tao. Nada más alejado y más contradictorio que mezclar estas disciplinas y voy a explicar porqué.

    Cada disciplina tiene su propio aspecto ritual y ceremonial, que tiene un objetivo concreto. El ritual por si solo tiene un efecto en el inconsciente del ser y el solo hecho de realizarlo ya produce un cambio.
    El Reiki es una disciplina oriental, si, pero además es Shintó lo cual lo disocia completamente del Yoga por ejemplo que es una disciplina hinduista.

    Para comparar, analicemos un poco sus rituales. Si vemos una práctica de yoga en grupo, vamos a ver a una persona al frente que la va a dirigir, y que todos los participantes van a seguir el modelo que se plasma en el Gurú, a quien no se le puede contradecir.

    En una práctica grupal de Reiki esto no existe, ya que alrededor por ejemplo, de una camilla, los participantes van circulando entre posición y posición y termina una práctica habiendo todos participado en todas las posiciones. No hay dirección.

    Vayamos más profundo y evaluemos el aspecto ritual de estas dos ceremonias. En el caso del Yoga el trabajo es tanto interno (por el ejercicio en sí), y externo, debido a la relación que se plantea con el líder a seguir, del cual vamos a depender ¿qué mensaje le damos al inconsciente?, claramente es la del seguimiento ciego a un líder que en teoría sabe exactamente lo que hace y sabe a que parte apuntar para que la persona tenga una introspección correcta. Sin hacer ningún tipo de juicio de valor (que como sujeto, tengo mi propia opinión al respecto), se busca en el afuera la acción que uno tiene que hacer.

    En el caso del Reiki, existe un sujeto pasivo que recibe energía de un equipo de personas organizado, el cual pasado un tiempo cambia su rol y pasa a ser activo y otro participante es quien pasa a la camilla. El mensaje que se emite allí es muy distinto al otro, ya que entre todos los participantes se produce una sinergia particular, que se construye en comunión. No hay lideres allí, solo personas que ocupan una función momentáneamente y que pasado un tiempo, cambiará a otra.

    Llevemos estos dos aspectos a la vida diaria de una persona que practica una y otra disciplina. El que practica una disciplina en la cual hay un líder, al cual se venera, va a tener ese principio de autoridad como forma de vida. Uno dirigiendo a todo. En el caso de una persona que practica una disciplina como Reiki llevará a su vida la idea de lo efímero de las posiciones en las cuales uno participa y la importancia insoslayable de un equipo para poder producir resultados en los cuales nadie tiene la verdad, ni la autoridad definitiva.

    Para tenerlo más claro aún veamos cómo actúan quienes tienen a cargo la enseñanza de estos tipos de disciplinas.

    En el caso del hinduismo quien está a cargo de la enseñanza es el ¨Gurú¨. Gurú es una palabra de origen sanscrito que significa literalmente ¨pesado¨. Gurú es el ¨grande¨ el inalcanzable. El Gurú es miembro de la casta superior hinduista, a la cual solo se accede naciendo con esa condición. Las 4 castas hindúes son: Brahamanes (líderes espirituales), Khshátrias o Kshatríyas (políticos y militares), Vaiçyas o Vaisyas (comerciantes, artesanos, agricultores), Çudras o Shudrás (esclavos y siervos). Existe un nivel aún más bajo que es el de los ¨intocables¨ que es la clase indigente. En el espíritu hinduista se nace en una casta y se muere en ella, no hay posibilidad de ascenso sino hasta la próxima vida si se ha cumplido con la obligación en esta.

    En el caso del Reiki quien transmite la enseñanza es el Sensei (no se le dice ni maestro, ni gurú, el término correcto es Sensei). La palabra Sensei se compone a su vez de dos términos. El término SEN se traduce como toda acción que precede al nacimiento de otra, lo que está detrás del nacimiento de una acción. Toda acción que requiera una iniciativa y un posterior movimiento es SEN. Sei, se puede entender como la vida que produce vida. Por ejemplo una semilla, que da lugar a una planta, que se transforma en árbol que produce un fruto. El hombre, la tierra, la energía universal, unidas para formar vida que produce vida. Es difícil traducir una idea, más que una palabra, pero para resumirlo ¨ Sensei¨ es quien ¨vivió antes y produjo vida¨, más simple aún, Sensei es ¨quien ha recorrido antes el camino¨.

    El Sensei solo es quien conoce el camino, ni siquiera es quien mejor lo hace, solo es quien ha pasado antes por allí y muestra por donde. Todo aquel que recorra ese camino a su vez se irá convirtiendo en Sensei. No existe nada superior ni inferior ya que todo es UNO.

    Es allí donde el Sensei al momento de enseñar, solo hace eso, muestra el camino que ÉL recorrió y sabe por dónde es y cuáles son los obstáculos que superar, porque los ha recorrido pero no tiene la verdad absoluta y debe entender que puede haber mejores maneras de superar ese obstáculo por lo cual el Sensei a pesar de haber pasado por esos lugares, está siempre en busca de uno que mejore, lo que lo convierte en un ser en constante estado de aprendizaje.

    De aquí partimos a otros conceptos, como el de ¨YO SOY¨. Para disciplinas que buscan la ¨UNIDAD UNIVERSAL¨ y tales como la cosmovisión andina o el shintoismo integran a toda la energía del universo como UNA SOLA COSA, UNA UNIDAD, el YO queda descartado por completo. No existe un YO, existe un NOSOTROS.

    Mi buen amigo y hermano Inca Waycanmura dice en una de sus charlas que en el ¨aquí y ahora¨, en el presente continuo en el que vivimos el YO no existe. Basta para eso, decir en vos alta una vez ¨YO SOY¨ y en apenas unos segundos eso no se mantiene, ya dejó de ser, dejó de existir. Si decimos ¨ESTOY SIENDO¨, en el aquí y ahora perdura, pero solo mientras dure esa existencia en el plano actual (la vida en la que estamos viviendo), pero digo ¨ESTAMOS SIENDO¨, trasciende el espacio-tiempo y es eterno. Solo integrados SOMOS, sin integración ni siquiera la palabra YO existe, ya que la misma nos fue enseñada por alguien.

    Si tomamos en cuenta estas filosofías bases en las disciplinas que querramos realizar y comprometer nuestra vida con alguna de ellas, tenemos que tener en cuenta que es lo qué queremos, a qué queremos llegar, cual es nuestra propia cosmovisión.

    Tomar una y otra y otra, está bien en el sentido de la búsqueda en lo que se adecúa a lo nuestro pero está claro que no se puede transmitir ideas contradictorias y no se puede ir absorbiendo disciplinas para coleccionar experiencias que para nuestro inconsciente serán contradictorias.

    No todos los caminos son iguales, no todo sirve para todo. Todo si tiene una función y un objetivo ¿cuál es el nuestro?.

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