Invierno
  • Esta época del año (junio) en el hemisferio sur, es la que nos indica el momento ideal para los balances y los cierres de ciclo.
    Es el momento en que menos energía hay en el ambiente y la forma existen varias maneras de darnos cuenta de que este proceso natural se da o se da, indendientemente de que creamos o no en él, o que no le demos importancia.

    Observemos lo que sucede en la sociedad cuando se esta acercando el invierno. Hasta los datos económicos cambian. La gente se mueve menos. No es una paradoja eso, es claro y visible. Tanto como es arriba es también abajo.

    Por definición “calor” es: Energía que se manifiesta por un aumento de temperatura y procede de la transformación de otras energías; es originada por los movimientos vibratorios de los átomos y las moléculas que forman los cuerpos. Ergo, mayor calor indica mayor movimiento y menor calor, exactamente lo contrario.

    ¿Qué sucede en el invierno? La tierra se aleja del Sol. Es por eso que las comunidades originarias de Sudamérica plantean que en el hemisferio sur el invierno es mas invierno y el verano es mas verano. Casualmente en estos momentos de junio es cuando el Sol está mas alejado del planeta en su circuito elíptico.

    Al estar el Sol mas alejado de la tierra la cantidad de energía que llega a nuestro planeta es menor en éste período del año.
    Sin siquiera darnos cuenta, somos parte del Universo y actuamos sin darnos cuenta de ello. Ahora bien, ¿qué pasa cuando nos oponemos a esto?.

    inviernoSomos creyentes en que ya hemos dominado completamente la naturaleza y la realidad indica claramente lo contrario. Cuando forzamos nuestro físico a tareas monumentales, o no acordes a los tiempos en los que vivimos, el mismo termina pasándonos una factura, que inevitablemente tendremos que pagar. De allí derivan los resfríos y las clásicas enfermedades del invierno.
    Nuestro organismo nos advierte de esta manera que estamos tratando de ir mas rápido que nuestra propia naturaleza. No es el momento para las grandes proesas. No es el momento para ejecuciones. La misma naturaleza se va a encargar de ponerte un freno. Y como a cada acción le suscede una reacción igual y opuesta, la medida de ese freno será proporcional a la medida de tu propia estupidez por querer confrontar a algo que nos supera considerablemente.

    Pero esto no significa que haya que para toda actividad. No existe nada ni bueno ni malo, sino en función de lo que se realice con ello.
    Si bien no es momento para actuar del mismo modo que cuando si tenemos grandes cantidades de energía en el planeta, si podemos aprovechar para realizar otras tareas.

    Es el momento para aquietar el cuerpo y los movimientos físicos, por lo cual nuestra energía puede ocuparse de otros aspectos en los cuales, en las etapas en las cuales corremos para trabajar no es factible hacerlo.

    Es el momento para la reflexión. La introspección y sobre todo, la etapa de evaluación.

    La etapa en la cual esas hojas que cayeron en el otoño, tienen que podrirse y convertirse en abono. El abono que será el alimento de nuestro próximo estadío. Todo eso que solo vimos caer durante el otoño, debemos capitalizarlo en aprendizaje.

    La etapa oscura del año está llegando, no hay energía no hay luz. La vista esta limitada por la niebla, la audición está limitada por la lluvia, la nieve y el viento. Nuestro cuerpo se retrae para protegerse del frío.

    Aún asi los sentidos siguen su marcha vital, y al estar limitado para lo exterior, nos sirven mas que nunca para volcarlos al interior.
    Amigarnos con el universo en esta etapa significa ponernos en línea con estas funciones y utilizarlos mas que en ninguna otra etapa del año para mirarnos a nosotros mismos.

    Más Artículos (Página Inicial)