Volver a la unidad universal
  • Uno de los asuntos importantes dentro de este camino es el autoconocimiento.

    Este aspecto parece que mas allá de las tinturas que tiene, los autoengaños, las marañas y todos esos temas, no menores que se van incertando a lo largo del recorrido, hay un aspecto que pocas veces es tenido en cuenta. Se trata de las correcciones.
    En principio me gustaría hacer hincapié en el hecho que una de las bases de esta disciplina es el armonizarse con la naturaleza. Ahora bien ¿qué aspectos son incluidos en esta armonización?. Aquí ya empezamos a engañarnos, porque esto requiere de conocimiento fidedigno. No se trata de hacer una libre interpretación de lo que creemos que es lo natural, sino de aceptarlo tal como es y adaptarnos nosotros a ella y no al revés.

    Voy a tratar de mostrar uno de esos aspectos, y de allí desenmarañar un poquito, el cómo adecuarnos a ella.

    Hablemos un poco del tiempo. Habrá quienes discutan de si esto existe o no, o si solo es un tema de percepción. Mas allá de eso, y de "interpretaciones" podemos partir de la realidad de la existencia del movimiento. Tenemos que partir desde allí porque el movimiento para los reikistas es un hecho. Y ese movimiento es mensurable.

    Adecuarnos al movimiento del universo es una de las formas de adecuarnos a la naturaleza. Pero... ¿cómo se mueve el Universo?. Comencemos por ver como se mueve nuestro planeta. El mismo tiene un movimiento de rotación a 1670 km/h. A una vuelta sobre su eje le llamamos día, el cual dividimos para medir ese movimiento. A su vez tenemos un movimiento de traslación alrededor del Sol cuya velocidad ronda los 30 km por segundo, y a ese ciclo completo lo llamamos año, al cual hacemos interactuar con los días, para en combinación tengamos nuestra mensura de esos movimientos de los grandes astros.

    Aquí podemos tener nuestro primer paso hacia una comprensión de la naturaleza y como adecuarnos a ella. Tenemos muy claro que el tiempo no es lineal, ya que esos movimientos se repiten una y otra vez como ciclos. Pero no son solo ciclos, ya que la tierra en conjunto con el Sol y todo el sistema planetario se mueven a 220 kilómetros por segundo alrededor de la Galaxia, cumpliendo un ciclo de alrededor de 250 millones de años para recorrer ese circuito completo.

    Ahora bien, llevemos esa medición a nuestra vida. Podemos vivir en línea, lo cual nos dará solo dos momentos a observar. La línea solo tiene 2 dimensiones. Si lo vemos en círculo, terminaremos viviendo una y otra vez la misma situación. Hay un dicho que reza que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. Esto se debe a esa percepción del tiempo en ciclos circulares y cerrados, donde una y otra vez, pasamos por lo mismo.

    Si desde aquí unificamos las medidas del tiempo, vamos a apreciar que si nos metemos en ese resorte de múltiples dimensiones, seguramente pasaremos dos veces por una situación similar, pero si obtenemos aprendizaje de cada instante que pasamos, lo haremos, pero un escalón mas arriba. Eso sería estar en línea con la naturaleza y con el universo.

    Pero para esto debemos también aprender de nuestros errores. Tomar el martillo, el cincel y empezar a pulirnos. Esta no es una tarea fácil. Solemos ocultarnos a nosotros mismos nuestros propios errores, con justificaciones, excusas y si eso no funciona utilizaremos la lastimosidad como la mejor herramienta para que otro venga y nos solucione el problema. Esa también es nuestra naturaleza y es la que tenemos que aprender a superar si lo que queremos es viajar dentro de ese resorte y no queremos dar vueltas sobre el mismo eje una y otra y otra y otra vez.

    Amigarse con el universoCon este fin, es que la sugerencia es la evaluación constante y permanente, sin dejar espacio a ninguna excusa ni justificación. Esta evaluación también puede teñirse de auto engaños, como por ejemplo, un buen resultado aún haciendo mal las cosas. Nos vamos a quedar con eso y diremos "y bueno... salió bien" y cuando volvamos a encarar una situación similar volveremos a incurrir en el mismo error, y puede llegar a salir bien de nuevo, por casualidad, pero la realidad es que haciendo mal las cosas, lo mas probable es que tarde o temprano nos tocará enfrentar el error, se nos vendrá encima y nos haremos los sorprendidos con un: "¿cómo me pudo haber pasado esto?". Por ello mismo la evaluación hay que hacerla no sobre los resultados, hay que aprender a desapegarse de los mismos y evaluar lo "causal". Esto quiere decir, observar todo el procedimiento y ver que fue lo qué nos llevó a conducirnos de esa manera, por mas que los resultados hayan sido positivos a nuestro criterio, si hay una diferencia entre lo proyectado y el resultado obtenido, ya es suficiente motivo de análisis. Evaluar siempre los procedimientos y las creencias que teníamos en lo previo a la aparición de los resultados.

  • De esta manera, independientemente de como salgan las cosas, podremos volver a pasar por las mismas situaciones una y otra vez con el aprendizaje necesario para armonizarnos con todos los movimientos que influyen sobre nosotros y del cual somos parte, y en el que nos ha tocado SER.

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