Franja de Gaza

Hoy siento la enorme necesidad de expresar algunos pensamientos referentes a la situación de estos días en Medio Oriente. No es mi estilo, tampoco el estilo de este blogg, pero tal como lo dijera en su momento uno de los hombres mas brillantes que tocaron este suelo, el físico Albert Einstein "La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa".

Estamos viviendo en un espacio-tiempo, colmado de estupideces de las cuales parecemos no despertar, y se ve muy distante el horizonte.

El conflicto que sostienen, no de ahora, sino desde hace tiempo, entre musulmanes y judíos, parece sacado de un cuento de la Edad de Bronce. Aún así no asombra, ya que no es el único cuerno que meten las religiones en las sociedades.

Sin irnos hasta el otro lado del mundo, en la provincia de San Luis, en la ciudad de Papagayo, una Neurocirujana denunció hace apenas un par de meses haber sido despedida de un Centro de Salud Público por no ser católica. Aclaremos "público", dentro de un país que "garantiza", la libertad de culto.
La misma neurocirujana atendió a una joven de 20 años en su consultorio privado, y de acuerdo a sus dichos (hay una denuncia hecha por dos diputados al respecto), no le enviaron una ambulancia por expresa orden de quien ocupa la función de corresponder a estos pedidos, terminando esta situación con la muerte de una chica debido a la demora insólita para un pueblo de cerca de 1000 habitantes. Pero con sus costumbres católicas muy sanas.

Espero que no utilicen esos típicos tips ridículos de "no hay que generalizar". Es real que no todos los religiosos son malos. No estoy poniendo en juicio ese tema. Lo que si voy a decir es que nada genera mas daño a la humanidad que la religión. Cualquiera sea.

En estos días en mas de un programa político internacional, se han llevado a palestinos e israelíes para discutir sobre el tema. Es obvio que adelante de una cámara de televisión y con años fuera de su sitio natal, todas esas charlas son con un respeto bien marcado. Eso no soslaya que el fondo de la situación parece irreconciliable.

Un pueblo dice que Dios le dijo que esa tierra les corresponde y la otra parte trata a los otros de infieles, ergo, no tienen derecho a vivir. Ambos para poder demostrar su punto tienen que matar al adversario. Paradójicamente ambos tienen en sus bases morales un hipócrita respeto por la vida de otros hombres. No es un hecho nuevo este. Hombres muy religiosos se estrellaron en las torres gemelas en nombre de Dios, y en respuesta a esto, un señor sintiendo que Dios le hablaba a él, envió a matar a los otros. Religiones distintas, mismas actitudes. Y entre tanto, todos se justifican detrás de "nos estamos defendiendo". Todo el mundo se defiende, nadie ataca, pero los muertos se cuentan con muchos ceros, a lo largo de la historia.

La peor de las actitudes están en el no reconocimiento de esta situación, y en pedir encima "respeto" a su libertad de creencia. Mi pregunta es: "¿qué es lo que hay que respetar?". Los cristianos se ofenden cuando alguien se atreve tan siquiera a mostrarle algunos de sus horrores a lo largo de la historia. Son los mismos que, en actitudes similares a los actuales talibanes, prendieron fuego a quienes pensaban distinto en otras épocas, y hoy, hablan de amor siendo que muchos odian a los homosexuales, hablan de no matar, pero apoyan la pena de muerte en ciertos lugares del mundo y acompañan tropas con sus "pastores" (ya el término es desagradable), y sabemos que en mas de una nación han apoyado dictaduras genocidas.

Mi planteo concreto es, que para solucionar estos conflictos hace falta ir profundo en la educación, empezar a ser coherentes con lo mismo que acordamos como humanidad.

La declaración universal de los derechos del niño (1959) especifican en dos puntos, el tema al que hago referencia.

  • 1. El derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.
  • 10. El derecho a ser criado con un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos y hermandad universal.

Y ahora vamos a ver que pasa cuando estos niños llegan a adultos. Allí tenemos la "declaración universal de DDHH" donde encontramos Los artículos 18 a 21 que recogen derechos de pensamiento, de conciencia, de religión y libertades políticas

  • Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de Creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
  • Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Si tenemos en cuenta aspectos psicológicos del ser humano desde su nacimiento, tales como la capacidad de aprendizaje de un niño, y que, por una cuestión de supervivencia, los "críos", están para aceptar lo que sus mayores les dicen sin hacer objeciones ¿Qué capacidad tiene un niño de llegar a adulto con la información necesaria para decidir sobre que creencia quiere tener?. La religión es un virus de transmisión sexual, que se propaga de generación en generación.

El judío lo es, no por decisión, sino por cultura y familia. De hecho si alguien decide ser judío no pasa por él el convertirse, sino que tiene que ser "aprobado", por dicha comunidad, por lo cual, el derecho humano de elegir esa creencia, los mismos judíos lo coartan. Un católico dice que el bautismo es un sacramento "indeleble", por lo cual no se cuenta, por ejemplo en Argentina, la cantidad de miembros de ese culto por el número de personas que van a la iglesia, sino por la cantidad de bautizados que tienen. ¿Alguien le preguntó a ese SER HUMANO si quiere ser católico? ¿no tiene derecho a decidir?.

Para que el derecho a decidir sobre la creencia que vamos a tener, no sea por el simple capricho de los padres, es de suma necesidad, que absolutamente nadie se le imponga la religión desde chicos. Para poder respetar los pocos acuerdos que hemos hecho como humanidad para una mejor convivencia, es de extrema importancia que a un chico NO SE LE IMPONGA NINGUNA RELIGIÓN y hasta tanto no cumpla la mayoría de edad, no forme parte de ninguna.

Un niño no sabe si quiere ser astronauta, corredor de autos o repositor de supermercado, pero sus padres ya le introducen "creencias". Habría que ver que camino toma ese ser humano si de niño le muestran el total de ofertas religiosas para que el mismo decida cuando sea adulto. Habría que ver también que posición toma cuando se le diga toda la verdad sobre los hechos históricos que rodean la religión de sus padres. Y en esas casas habría que ver también cuanto tiempo se le brinda a la enseñanza de los dogmas religiosos que es algo que solo un porcentaje de la población mundial adopta, y cuanto se le da a enseñar la Declaración Universal de Derechos Humanos, que nos involucra a todos.

Les puedo asegurar que si respetáramos esto, en no mas de 4 ó 5 generaciones no solo desaparecerían las religiones, sino las guerras, que están sustentadas en ellas. ¿Cuántas muertes menos existirían?.

El argumento de "la base moral", que otorgan las religiones, ya se puede demostrar hasta científicamente que no es real. Hitler fue criado como cristiano. También lo fueron los miembros de la junta militar en Argentina, Franco en España, George Bush, y la lista sería interminable. Hombres dañinos hay de todas las creencias, es cierto, y el hecho de que sean cristianos no los convirtió en malos. Pero si para sus maldades, todos ellos, se refugiaron en la religión, y eso definitivamente les dio mas poder de daño.

Si hoy lleváramos al registro de personerías jurídicas un estatuto que en sus líneas dijera: "No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.", se rechazaría por racista. "No desearás a la mujer de tu prójimo", que es la versión modernizada del mandamiento, sigue teniendo un tinte de cosificación de la hembra de la especie.

Tampoco es cierto el argumento de la necesidad de la creencia en un ser superior para convivir en sociedad. De hecho, quienes mas seguros se sienten al momento de matar, son quienes tienen "fe". La misma fe que tiene un sicario rezándole a la virgen antes de asesinar fríamente a otro ser humano. La misma fe que tiene un talibán al momento de inmolarse, o que tiene un judío de 20 años que ya ha matado palestinos y que se siente muy espiritual, pero que considera que el problema de la región se va a solucionar cuando todos los palestinos estén muertos y la tierra sea restituida a su pueblo, porque Dios así lo dispuso. Que me perdonen los judíos que piensan eso (y espero que no sean demasiados) pero semejante estupidez no merece ser respetada.

El respeto que exigen los cristianos no son capaces de darlo tampoco, imponiendo a quienes deciden no serlo, festividades en escuelas públicas, elementos propios en símbolos patrios (que deberían representar a toda la comunidad y no solo a los que tienen una religión) como el himno a Rió Negro donde dice:
El valle, el río, la estepa, los andes
arado y pluma bien juntos los dos
han de alcanzarnos el triunfo radiante
con el auspicio benigno de Dios.

Donde quitaron la frase que decía "Sobre el alma del tehuelche, puso el sello en español", por suerte, lo que fue un avance, pero no quitaron al "Auspicio de Dios". Soy rionegrino, y ese himno, al igual que a muchos en la provincia, como a las comunidades originarias (que estaban antes en el territorio de que mis abuelos llegaran con Francisco de Viedma) tampoco.

Y después tenemos otra difusión del virus en instituciones educativas donde claramente, a la vista de todos se violan los derechos del niño, relegando verdades comprobadas oprimidas, soslayadas por creencias supersticiosas antiquísimas que no solo no sirven sino que además obstruye el desarrollo del libre pensamiento, y a la generación de seres libres de conciencia para el futuro de la humanidad.

¿A quién se le ocurre como razonable enseñarle hoy a un chico que el Universo tiene solo 10.000 años, que los dinosaurios no existieron, mostrar el éxodo judío como un hecho histórico, cuando la ciencia a estas alturas lo descarta casi completamente? No lo hace del todo porque si hay algo abierto en este mundo es la ciencia, y en ese terreno muy rara vez se descarta algo. Aún así, ningún científico serio que haya estudiado el tema, lo toma en serio.

¿A quien se le ocurre como razonable enseñarle hoy a un chico que el creacionismo es una teoría científica o como un hecho histórico que un hombre subió a los cielos en una noche y recibió la orden de maestros iluminados de matar a quienes no creyeran en él?

Ya no necesitamos de las bases morales que otorga la religión, por muchos motivos, principalmente porque son nefastas, promueven la intolerancia y lo peor de todo, generan mas muertes que las peores enfermedades que han pasado por este planeta. Los religiosos exigen respeto por sus creencias, pero es precisamente por sus creencias que se han vuelto violentos ante otros seres humanos.

Si queremos bases morales, las tenemos en nuestros acuerdos tales como la Declaración Universal de DDHH y los Derechos del niño. Ya no necesitamos acuerdos que digan "20:3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,"

Para concluir, es mi pensamiento, fundado en estas ideas, que se libere a los niños de cualquier tipo de creencia religiosa. Darle la libertad a los hijos de que crean en lo que quieran ES AMOR EN SERIO. Darle la posibilidad de que decidan si quieren seguir con la tradición o no, es el gesto mas amoroso que podemos llegar a dar como civilización.

La naturaleza ya nos ha demostrado su enorme y magnánima sabiduría. Dejemos de controlar la mente de los chicos y el pensamiento nuevo y superador va a llegar. No los hagamos partícipes de nuestros errores como especie y permitamos que la evolución (demostrada ya de sobra) haga su trabajo y estoy seguro que si se hiciera esto, Oriente se volvería una única cultura, teniendo como laso entre sus hombres, su propia y nefasta historia.