la lucha es ineficiente
  • Una de las particularidades que la disciplina del Reiki tiene y una de sus ideas filosóficas es la de la no violencia, el no combatir, el ir hacia la luz, en lugar de luchar con la propia sombra.

    Este es un ejercicio de hacer muy pero muy complejo y difícil de llevar a cabo, ya que utilizamos constantemente términos como el de "luchar por algo", "pelear por algo", y encaminamos nuestros objetivos en ese tren.

    Nosotros tenemos claro que la lucha no conduce a nada más que en ir convirtiéndose en lo mismo contra lo que luchamos, pero es muy difícil darse cuenta de cuando estamos peleando con la sombra y no caminando hacia la luz.

    Por ello mismo intentaré en estas líneas ampliar un poco estos conceptos como ayuda para que podamos ver cómo podemos maximizar nuestros esfuerzos para dar espacio a un camino más limpio hacia la luz sin luchas que nos entorpezcan el mismo.
    Para ello me voy a enfocar principalmente en las diferentes formas en que abordamos un objetivo y esto puesto en un par de grillas; las cuales son una a gran escala y la otra desde el mismo ser con uno mismo, teniendo en cuenta que tanto hacia arriba como hacia abajo las situaciones se repiten de la misma manera y con el mismo esquema.
    En esta descripción conceptual de metodologías la primer forma en que abordamos las cosas es la peor de todas:

    LA GUERRA:
    La guerra es el combate frente a frente de algo que directamente queremos eliminar y destruir. A gran escala los países entran en Guerra para la obtención de un recurso, no existen guerras y no han existido las que no hayan tenido al menos una parte de sus motivos en lo económico. Muchos podrán decir que existen guerras por causas religiosas, lo cual no es del todo cierto ya que incluso en las religiosas, es solo la gente que pone el cuerpo la que lo hace por esos motivos, pero siempre está guiada por alguien cuyo interés es comercial. En todos los casos la religión no es más que una excusa que moviliza a la gente pero está lejos de ser el fin perseguido. Siempre hay recursos en juego.

    Si esto lo vemos internamente, entramos en GUERRA con nosotros mismos cuando una actitud nuestra, que deseamos cambiar, queremos eliminarla, destruirla para que no aparezca mas. Esto es imposible, porque en nuestra propia memoria quedará ese recuerdo, que incluso muchas veces queremos ocultar de los demás. Se trata de esas cosas que no queremos que nadie sepa de nosotros mismos, esas historias que vivimos de las cuales queremos olvidarnos, situaciones que no queremos enfrentar y que preferimos destruir de nuestra mente.

    En ambos casos la destrucción es imposible. No existe el exterminio total de una nación, de un país o de una idea o de nuestra propia historia. Tarde o temprano esta misma situación de querer tapar o eliminar nos jugará en contra y se manifestará de la peor manera y sin esperarlo. No hay victoriosos en las guerras, siempre pierden todos.

    LA LUCHA:
    lucha por los idealesLa pelea es un desgaste de energía que no conduce a nada. Se da mucho en las sociedades cuando se persigue un punto y para eso también se busca el sometimiento del adversario. Que este se subyugue a lo que nosotros queremos sin decir nada de su parte. Es un poco esa idea trotskista e incluso maniqueista por momentos que no difiere mucho del concepto de guerra. Es necesario eliminar al adversario para que se someta y todo termine siendo como yo quiero. El luchador es una persona cerrada a su idea, que no mira ni para los costados y tampoco es consciente de costos, en especial de la otra parte. La empatía no es una característica del luchador, generalmente tiene una visión túnel que solo le permite ver su objetivo y no le importa el bien común, solo el suyo y el de su grupo. Existe a veces una FALSA IDEA de bien común que es el pensar que si las cosas son como EL quiere todo el mundo estaría mejor. De allí salen las falsas ideas de "lucho por un mundo mejor". Por un mundo mejor no se lucha, un mundo mejor se construye. Por la integración no se pelea, se ejecuta.

    Cuando esto lo realizamos dentro de nuestro propio camino, la idea del "guerrero" para uno mismo, y las peleas con uno mismo, no son del todo efectivas. No se debe pelear con uno mismo, porque toda pelea termina siendo un desgaste de energía que solo conduce a convertirte en lo mismo contra lo que estás luchando y traer más problemas.

    Para el Reiki, el bien y el mal no son conceptos válidos. Todo es útil por lo cual no existe nada malo que haya que subyugar. Lo que si hay que hacer es ubicar esa energía y darle el canal correcto para que sea útil y sea conducido a un "correcto accionar" tendiente al bien común. Todas las cosas en este mundo pueden tener una función productiva y favorable, es cuestión de estudiar en que.

    NEGOCIACIÓN Y DIPLOMACIA
    Si volvemos a la idea de los países, es un gran avance en nuestra civilización que muchas naciones hoy resuelvan sus conflictos por esta vía. Aún así podemos hacerlo mejor y reducir aún más los niveles de violencia.

    En la negociación no existe jamás igualdad de condiciones. Siempre existe alguien que somete al otro, que intenta hacerlo. Ambas partes hacen prevalecer y buscan hacer prevalecer su propio beneficio cediendo lo menos posible. Ese es el objetivo de cualquier persona que realiza una negociación. Siempre va a buscar el mayor beneficio posible con el menor costo. El negociador siempre es egoísta. Hoy hay teorías como el "ganar-ganar" que no son más que disfraces de los más fuertes para seguir sometiendo al más débil haciéndole creer que triunfo en algo. ¿Es posible que una gran nación con poder militar negocie algo equilibrado con una pequeña que ni ejercito tiene?. Veamos esto a nivel social ¿qué negociación es posible entre una multinacional y un empleado de línea?. La empresa pauta las reglas y siempre termina haciendo una oferta que "no se puede rechazar". Siempre hay pérdida en las negociaciones por más equilibradas que sean las partes. Sigue siendo igual un avance por sobre lo anterior, pero sigue sin ser la mejor forma de resolver absolutamente nada.

    Vivimos en esto en una ilusión en la sociedad. ¿Alguien acaso alguna vez pudo cambiar una cláusula en un contrato de servicios porque un punto no le gustaba? Imagínense diciéndole al vendedor de telefonía celular "no me gusta este punto, no estoy de acuerdo, yo firmo, pero si le sacan este punto". ¿La respuesta es obvia no?.

    LA TOLERANCIA
    La tolerancia es un gran valor y es una evolución sobre este tema, pero sigue sin ser el óptimo. La tolerancia me pone inevitablemente en un escalón superior del sujeto a tolerar. "YO TE TOLERO" es como decir "Eres inferior, pero te soporto asi". De la intolerancia al desinterés también hay un solo paso. No me interesa la evolución del otro, porque lo tolero. No me interesa nada de la otra parte, solo lo tolero. Es mejor que pelearlo definitivamente o que tratar de eliminarlo, pero no es lo apropiado si entendemos que somos todos UNO. Es mejor, si, mas evolucionado también, pero no es lo ideal.

    Esta es otra ilusión en la que vivimos en la sociedad, creemos que con la sola tolerancia vamos a poder convivir, y no es con el "dejar pasar" que vamos a modificar nada. El desinterés es una característica de la tolerancia. La tolerancia no juzga pero tampoco se entromete, allí no hay compromiso, no hay interés en la otra parte, solo un dejar ser.

    EL RESPETO
    La evolución de la tolerancia es el respeto por la otra parte. Es entender que la otra parte está viendo algo de una manera distinta a la que nosotros lo hacemos y puede ser que esa parte que está percibiendo sea complementaria a la que nosotros estamos encontrando. Aún así muchas veces ese respeto se da por motivos equivocados como por ejemplo el miedo.

    El miedo a la otra parte nos da una falsa idea de respeto. Respetar es entender a la otra parte, es evolucionado en relación a la tolerancia porque le agrega algo de empatía, pero sigue sin ser el ideal. El respeto sigue siendo una herramienta de división.

    LA INCLUSIÓN
    Más allá del respeto por el otro, la inclusión dentro de mis propios límites es una evolución del bien común. Es entender que necesito, más allá de las diferencias, que el otro tiene que estar dentro de mi esquema. En especial los luchadores por causas, cuales quiera que sea, se olvidan que aunque triunfen en su pelea, la otra parte va a seguir existiendo y también tiene derechos.

    Es la gran paradoja trotskista, en la cual se busca la subyugación del rival como sea y no se tiene en cuenta que el otro también es parte del mismo espacio.

    Aún así la inclusión también tiene su dejo separatista. El otro está incluido en la sociedad pero puede estarlo con ciertas reglas para que no se mezcle. Un ejemplo de inclusión en la sociedad es el de los barrios chinos en las ciudades donde están incluidos, pero es como estar en una pequeña ciudad china, hay una división. No son parte integral de la sociedad sino un gueto.
    En los aspectos más esenciales del ser sucede lo mismo. Hay actitudes y formas que tenemos que tapamos o utilizamos para algún aspectos, están incluidas dentro nuestro pero al estar muchas veces, mal canalizadas no logramos tenerlas controladas.

    LA INTEGRACIÓN
    Hacia esto apuntamos desde las ideas del Reiki. El bien común por encima del bien individual y por sobre todas las cosas "TODOS SOMOS UNO". La integración es la respuesta y eso es un trabajo importantísimo en el cual debemos estar abocados. Sin luchas, sin peleas, sin ceder absolutamente nada, sin separaciones. Somos uno, por lo cual entender que lo que consideramos como un "rival", no es más que una parte nuestra, que puede gustarnos o no pero no deja de ser una parte de nosotros.

    Buscar la integración no significa ceder nada como se cree con esa ilusión que es la "globalización", en la cual el más fuerte hace que la otra parte para poder integrarse tenga que dejar de lado todo, incluso su propia cultura.

    Visto desde el ser y en el trabajo profundo de cada uno, se trata no de eliminar aspectos, sino de darles una función e integrarlos a nosotros mismos, haciéndolos funcionar orientados al bien común. Este mundo tiene lugar para todos, para todas las culturas para todas las características, para todo lo que podamos creer, crear o imaginarnos. Solo hay que integrarlo en nuestro sistema.
    Observar que tan integrativos somos e ir corrigiendo en la marcha los aspectos de lucha en los que nos vemos envueltos es nuestro desafío como reikistas que apuntamos como nuestra filosofía de vida al bien común.

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