Protección en Reiki
  • Es bastante común, entre quienes conocen, adoptan y trabajan asiduamente con la administración de la energía, el hecho de buscar elementos de "protección", o buscar formas para protegerse.

    Esto debe hacerse en su justa medida. En realidad las protecciones no sirven de mucho, ya que lo único que hacen es colocar nuestra propia frecuencia mucho mas abajo y quedar aún mas expuestos a reducirla más.

    Comencemos entonces, por ver el ABC del manejo de energía. Todos sabemos que existen diferentes frecuencias que se emiten y perciben. Cada una de esas frecuencias entran en una rata energética entre la cual se moviliza y algunas son compatibles con otras, otras obstruyen, otras se debilitan entre sí, y las que vibran en la misma frecuencia generan sinergia.
    Para entender los rangos de frecuencias, podemos imaginarnos como funcionan las radios que escuchamos en nuestras casas. Tenemos diferentes formas de sintonizarlas, y no cualquier aparato nos va a servir para tomar cualquier frecuencia. Por ejemplo, dentro de los diferentes tipos de frecuencias, tenemos una FM que tiene una alta calidad de sonido pero poco alcance, ya que su potencia es limitada a una zona determinada. Tenemos una AM que reduce su calidad de sonido, pero cuyo alcance es aún mayor. Hoy está con muy poco uso, pero también existen radios que emiten en Onda Corta, las que realizan un extraño recorrido en su emisión y que permite que en sudamérica, escuchemos una radio que emite su señal en Londres.

    Si tenemos en cuenta este ejemplo, sabemos que para poder sintonizar una frecuencia de AM no podremos utilizar un receptor que solo permite FM. Por ejemplo los dispositivos electrónicos, como mp4 o teléfonos celulares permiten tomar frecuencias de FM pero no de Onda Corta ni AM.
    En cuanto a las frecuencias que emitimos y recibimos como seres, la relación entre vibraciones, es mucho mas complejas, ya que emitimos y percibimos un gran número de rangos diferentes. Esto dependerá de, entre otras cosas, nuestro estado de ánimo, nuestra actitud mental, nuestra cultura también, ya que si bien inconscientemente percibimos todo, nuestro tálamo en el cerebro, filtra información y hace hincapié en la relevante, descartando información que considera no necesaria.
    Un concepto más, necesario para el desarrollo de este tema, es que a cada una de esas frecuencias, como seres humanos necesitamos nombrarlas y categorizarlas para comprenderlas. Por ello mismo, le ponemos nombres a cada una de ellas.

    Dicho todo esto, veamos ahora, como es que funciona una frecuencia de la cual buscamos protección.
    La mas común de todas es la envidia. Cintitas rojas, turmalinas negras, obsidianas, y miles de variantes tenemos que se presentan como protectoras de la envidia. ¿Son necesarias?. No. Y no solo eso, sino que además bordean la superstición, que no es mas que dar una explicación mística a algo que se desconoce. En tal momento, lo que terminamos haciendo es, vencernos ante el miedo del desconocimiento y aplicar algún tip que suponemos, por la información que hemos decidido procesar y aceptar como válida, que a otros les ha dado resultado. Pero en realidad no tenemos datos fidedignos de que eso haya sido en verdad efectivo, ya que solamente "decidimos" ver a quienes les ha dado resultado y no a los que no. Solamente vemos aquellos datos que nos conviene para salir del miedo al desconocimiento total que tenemos del tema.

    amuletosPongamos luz en esta situación. En principio lo que tenemos que hacer es cambiar completamente el foco, y aclarar nuestro objetivo. En este caso el objetivo no es "protegernos". La protección es un falso objetivo, ya que el mismo paraliza. Por ejemplo, dentro de un búnker, estaremos a salvo de que nos caigan determinados tipos de bombas y cosas así, pero estaremos inmóviles y eso iría en contra totalmente de lo natural que es estar en movimiento todo el tiempo y transformándose permanentemente. EL universo no se esconde. La energía no se estanca, a pesar de que nuestros sentidos puedan así interpretarlo. Lo único permanente en este Cosmos, es el movimiento y el cambio. Al estar dentro de un búnker, estaremos estancados, por lo cual, estamos bajando nuestra frecuencia. Ergo, el resultado final es que el objetivo del que emite la frecuencia dañina, está cumplido.

    El objetivo en tal caso sería que esa frecuencia, a la que llamamos "envidia", no nos afecte. Eso cambia completamente la cantidad de opciones, ya que no es solamente con protección que evitaríamos el problema. Nos da muchas mas chances. La protección incluida entre ellas, pero no la única.

    Si el objetivo ya lo tenemos claro, ahora lo que necesitamos es información. Para poder tomar decisiones correctas hay que tener información correcta. Debemos entonces desglosar como funciona y qué es la envidia.
    La envidia no es mas que el malestar por el bienestar ajeno. Es el dolor, desdicha, angustia que produce el hecho de que otro ser tenga en sus manos, algo que se desea.

    Está claro que esta frecuencia contiene una muy baja y densa vibración, que genera daño. Genera acumulación y densidad de energía que inevitablemente daña.

    Si la energía va hacia donde va la atención, y dos frecuencias iguales generan sinergia, ¿cómo deberíamos vibrar para que esa frecuencia nos afecte?. Ya con esto tenemos mas información. Agreguemos aún más.

    Para que esto efectivamente nos afecte nosotros tenemos que sentir "Culpa", por ese bienestar o por esa posesión.

    Si estas dos condiciones se dan, lo que tendremos es por un lado a una persona que se siente "no merecedora", de tal bien, y a otra enfrente que se siente angustiada por eso mismo y lo expresa o con depresión o con violencia. En la medida que esta persona emita esa frecuencia dirigida hacia el que tiene tal bien, si el que dueño de ello, siente culpa, esta aumentará. Esas dos frecuencias entraran en un bucle que se retroalimentará todo el tiempo.

    Por esto mismo no se debe buscar protección para esto, sino eliminar las culpas ridículas implantadas por nuestra cultura y sociedad, las cuales no elegimos tener, sino que las adquirimos por nuestra formación, así como nuestros padres lo hicieron, y sus padres con ellos y por generaciones y generaciones venimos fomentando.

    Subir un escalón aquí es importante. Salir de ese ovillo de lana en el cual nos metimos y al cual, con la sola atención en ese punto, le damos mas fuerza para que dañe.

    Debemos olvidarnos de esos supersticiosos amuletos, y "no preocuparse" sino "ocuparse", de uno mismo y ver porque es que nos afectan las visiones de los demás.

    Cuando uno sube, todas estas cosas pasan por debajo sin afectar. No hace falta protegerse, sino volar mas alto.

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